Background Image
Table of Contents Table of Contents
Previous Page  19 / 110 Next Page
Information
Show Menu
Previous Page 19 / 110 Next Page
Page Background

17

esperando. “Me cambió todo, porque por fin pude asegurarme de

que me recibirían con mis cosas”, recuerda.

Desde ese momento, los 34 pescadores del sindicato que él preside

programan las entregas a la ciudad a través del celular. Y nunca

más perdieron un viaje. “El que diga que no le ha cambiado la

vida con la comunicación, no tiene idea de lo que está diciendo.

Ahora ya sabemos lo que hacemos. Vamos seguros a hacer los

trámites”, cuenta.

132

mil

minutos por

celular se

hablaron en

diciembre

en Huape

El que diga que no le ha cambiado

la vida con la comunicación, no

tiene idea de lo que está diciendo.

En esa misma época, el camino hacia Corral quedó pavimentado. El

pueblo no lo podía creer. Conectados y comunicados, Huape empezó

a recibir al flujo de turistas que antes, cuando desembarcaban en

Corral, ni se les ocurría doblar hacia la derecha del sendero, hacia

donde los letreros no apuntaban.

Esa conectividad les ha permitido a los huapeninos ingeniárselas

para no depender exclusivamente de los caprichos de un clima

presumido. Así como en julio la llamada “sacada del loco” se ha

convertido en una fiesta a la que concurren turistas con bototos,

también durante el verano, el pueblo entero trabaja recolectando

las algas que las olas botan en los días de más calor. Mientras

unos recogen, otros van en camionetas hasta el embarcadero para

llevar las plantas a Valdivia, donde las trabajan para hacer jabón

y champú.

Iván Garrido, en todo caso, ha mirado más allá de ese horizonte. Le

bastó cumplir los 15 años (ahora tiene 48) para entender que no le